viernes, 16 de marzo de 2018

COMO INFLUYE LA ACTITUD DE LOS PAPÁS EN LAS CALIFICACIONES







Si bien el rendimiento escolar de los niños depende de muchos factores, como la familia, los profesores, la influencia de los compañeros de clase y el auto concepto del niño, entre otros, los padres son piezas fundamentales, pues son su ejemplo a seguir y las personas más importantes para cualquier niño. 
Lo que papá o mamá comenten sobre su hijo, así como el reconocimiento que hagan de su esfuerzo y logros son aspectos clave para que el niño tenga un buen rendimiento y obtenga grandes resultados. Sin duda, las expectativas de papá y mamá, y lo que le transmiten al hijo  en este sentido puede beneficiar o perjudicar de manera importante su rendimiento académico. 
De acuerdo con un estudio reciente, publicado en Journal of Personality and Social Psychology, los niños suelen tener un buen rendimiento académico cuando las expectativas que papá y mamá tienen sobre ellos son realistas, es decir, las basan en sus aptitudes y habilidades. El investigador Kou Murayama, encontró que el exceso de aspiración por parte de los padres puede ser contraproducente en el rendimiento escolar del niño.  
Pero ¡ojo!, esto no significa dejar de exigir un buen resultado, sino tener altas expectativas que sean alcanzables por ellos. Los investigadores encontraron que las altas aspiraciones aumentan los logros académicos de los niños, siempre y cuando no superen las expectativas reales. Si los papás no buscamos que nuestros hijos se superen ellos nunca se darán cuenta de lo que son capaces de hacer y lograr por sí mismos, sin embargo, tampoco se trata de frustrar a nuestros hijos para que lleguen al resultado a como dé lugar. 
Este hallazgo favorece a las escuelas, en el sentido de que sería buena idea incorporar los pensamientos y expectativas de los papás hacia los hijos, pues es definitivamente uno de los factores más importantes en el rendimiento escolar de nuestros niños.
Es importante señalar que en la actualidad existen importantes tendencias que confirman que los estudiantes que obtienen una nota razonablemente inferior, tienen iguales accesos o privilegios académicos que aquellos que destacan de manera más significativa.
Los buenos promedios no siempre están relacionados con un desempeño exitoso en los ámbitos  personal, académico, familiar o profesional, es por esto que a muchos que no les va bien en los estudios, buscan alternativas donde trabajan su potencial; según estudios, terminan teniendo más éxitos que los mejores estudiantes. Esto es porque: No siempre las buenas calificaciones garantizan al 100 % un buen trabajo, memorizar las cosas no es lo mismo que entenderlas, el éxito no solo se trata de estudiar, ser exitoso no es cuestión de conocimiento sino de actitud,  una calificación numérica no siempre refleja felicidad.
Muchos jóvenes y niños con capacidades diferenciadas muestras perfiles de habilidades y talentos, mostrando pasión por determinado trabajo; ello es indicativo claro de una modalidad de inteligencia variada, que les permitirá alcanzar una posición destacada en una rama laboral o artística.
Podemos concluir que si su hijo se siente feliz de ser como es, pero con una felicidad que no pasa por el consumismo sino por aquello que le hace verdaderamente bien, si tiene amigos, sabe preguntarse y preguntar, si sabe darse respuestas, comparte, sabe volver a su interioridad por unos minutos... pues entonces vamos por buen camino. Está encontrando atajos para ser la mejor versión de sí mismo.