lunes, 4 de julio de 2016

LA AUTOESTIMA


Consiste en una valoración personal que nos permite aceptar nuestros errores y disfrutar de nuestros éxitos, pero, fundamentalmente, en estar bien con nosotros mismos.

En la medida que valoremos y dignifiquemos nuestras propias cualidades, aptitudes y capacidades, en esa misma extensión crecerá la confianza.

“No me gusta cómo me veo.” “Todo me sale mal.” “Nadie me quiere”. Algunas personas suelen repetir estas afirmaciones e introyectarlas, denotando una baja apreciación de su propia imagen real; es decir, que no se está valorando.

Estos estados de ánimo son frecuentes en la transición de la niñez a la adolescencia, ello debido a los múltiples cambios físicos y psíquicos, y porque todo el crecimiento suele ir acompañado de una crisis. Consecuentemente la imagen que tenemos de nosotros mismos está en transformación manifestándose la inseguridad, la cual puede conducirnos a hacer una valoración errónea de lo que somos. En esos momentos, es importante conocerse; tener en cuentas las limitaciones y apreciar las habilidades y los aspectos positivos de nuestra personalidad. Es decir: autoestimarnos.

La autoestima es una actitud indispensable para poder crecer como personas, se manifiesta también en tenerse confianza y respeto, demostrando adicionalmente ciertas conductas como:

  •     Cuidar nuestro cuerpo
  •     Reconocer nuestros triunfos y aciertos.
  •     Aceptar y enmendar nuestros errores.
  •     Enfrentar las consecuencias y los problemas derivados.
  •     Conocer nuestras cualidades y defectos.
  •     Luchar por nuestros ideales y metas.
  •     Reconocer las capacidades de nuestros amigos y compañeros.
  •     Impedir que nos traten mal o abusen de nosotros.


La autoestima favorece la formación del “Aprender a ser”, siendo este uno de los 4 principios o pilares educativos establecidos por UNESCO.

La autoestima hace referencia de manera directa al “Amor propio”, reunido en la sumatoria de los rasgos corporales, mentales, morales, éticos que configuran a la persona, agregando los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que va reuniendo a lo largo de su vida.

Las bases sobre las que se apoya la autoestima.  Las personas fundamentan su autoestima en la forma de percibir y evaluarse así mismas en:

  •     La actuación profesional
  •     El funcionamiento intelectual
  •     La apariencia personal y el atractivo físico
  •     El aprecio de los demás
  •     La capacidad de afrontar y resolver los problemas
  •     La independencia
  •     El carisma
  •     Los talentos específicos


Podemos concluir que es conveniente enriquecer y estabilizar la parte emocional o afectiva del ser humano, para que el equilibrio y esa paz interna se ven reflejadas en lo físico, siendo objeto de admiración por las demás personas enriqueciendo su autoestima y aportando un valor agregado a la personalidad.



Bibliografía:
Técnicas de Estudio Universo, Edit. Océano, 2006

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