viernes, 11 de enero de 2019

COMO EDUCAR A LOS HIJOS EN EL CONSUMO RESPONSABLE


La sociedad de consumo en la que vivimos hace que los niños y jóvenes no sepan, en muchas ocasiones, aceptar un no por respuesta. Los tiempos que vivimos permiten que las personas realicen los procesos de compra o adquisición de bienes por medio de un sencillo Clic, siendo las nuevas generaciones más proclives al uso de las nuevas tecnologías, se hace necesario educarles en el consumo responsable para asegurar la estabilidad en su futuro.
De manera recurrente a los padres se les complica la supervisión de las visitas a sitios en la web que realizan sus hijos; restringir el acceso se complica, sobre todo porque las habilidades de los jóvenes superan a las de los mayores.
Es importante educar a las nuevas generaciones, ya que muchos niños no presentan reparos en exigirles a sus padres o familiares la compra de cualquier juguete, objeto o servicio que ven por internet. De ahí lo valioso de una negación a tiempo, justificada en el hecho de que hay prioridades que deben atenderse y que algunos gastos o lujos sobre pasan la capacidad económica de los presupuestos familiares.
Enseñarles a que sean conscientes del esfuerzo y del trabajo que se necesita para conseguir los recursos económicos que hacen posible que su vida sea más fácil también será fundamental. Aprender a utilizar el dinero con prudencia: la diferencia entre consumo y despilfarro o las virtudes del ahorro serán lecciones muy útiles para gestionar nuestros recursos y hacerlos más productivos de una manera responsable, hay que esforzarse por trasmitir actitudes positivas como la generosidad, la austeridad y el ahorro.
Dar ejemplo a los más pequeños con nuestros propios actos será tarea obligada para que el mensaje derive en efectos esperados. Así, los padres deberán evitar dejarse llevar por la publicidad, u otros factores que no tengan nada que ver con la necesidad, a la hora de efectuar sus compras. Reutilizar los objetos de casa, donar la ropa que no se utiliza, reciclar o hacer un consumo responsable de la luz o el agua son actitudes positivas para los niños.
Podemos sugerir los siguientes consejos:
1.       APRENDER A ADMINISTRAR EMOCIONALMENTE Y CON CRITERIO LAS COSAS MATERIALES forma parte del proceso de maduración de los niños y es un camino que nunca termina y en el que nunca se deja de aprender. La incitación al consumo nos acompaña toda la vida, pero es en el entorno familiar donde se ponen los pilares de una buena educación del consumo responsable.
2.       EL VALOR Y EL PRECIO. Desgraciadamente muchos nos dimos cuenta tarde: los zapatos más baratos no son los que menos cuestan sino los que más duran. Trasmitir esta realidad a los pequeños es difícil porque a su psicología le cuesta considerar el medio plazo; pero al igual que otros consejos que sólo apreciarán con el tiempo, también este hay que repetirlo.
3.       CUIDAR LO QUE TENEMOS. Los juguetes, la ropa, los gadgets… Contra los mensajes publicitarios que casi nos obligan al recambio constante, el menor sólo percibirá el valor de sus cosas si no son fáciles de conseguir o de cambiar. Y antes de regañar hay que enseñarles a hacerlo: cómo doblar la ropa, limpiar los zapatos, proteger el móvil, guardar los juguetes.
4.       CONSIDERARSE PRIVILEGIADO. Con tantas limitaciones dentro de las familias, cada padre o encargado debe propiciar la reflexión se sus hijos a efecto de entender las limitaciones y los niveles de pobreza que vive nuestra sociedad, valorando las oportunidades y conociendo los entornos donde se ubica la residencia.
5.       COMO EN TODO, SE EMPIEZA POR DAR EJEMPLO, pero no se trata de que los hijos imiten a los padres, porque el consumo infantil es diferente al de los adultos. Más que imponer una lista de cosas a las que no deben aspirar, hay que esforzarse por trasmitir actitudes positivas como la generosidad, la austeridad, el ahorro.
6.       PONER FRENO O LIMITE A LOS REGALOS. Es oportuno limitar la cultura del obsequio, sobre todo en épocas festivas. No necesariamente debe existir una fecha para demostrar un afecto y menos que tenga que ser a través de gastos superfluos. Una forma de quedar bien con las personas a través de acciones y actitudes congruentes con los valores y el cariño desinteresado.
En la medida que ejercitemos un estilo de vida responsable y sostenible desarrollaremos patrones sensatos y congruentes con nuestra realidad; podemos afirmar que el consumismo cada vez agobia más a la familia y desorienta el sentido del trabajo. Les invitamos aplicar estos conceptos para heredar formas de pensamiento racionales a las futuras generaciones.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

EDUCAR CON EL CORAZON




Dentro de la vorágine de acontecimiento y el pasar irreversible del tiempo trascurre nuestra vida, se margina la importancia de las relaciones interpersonales de calidad; sobre todo en la familia. De ahí la importancia de externar nuestros sentimientos a través de palabras de aliento o de una muestra de cariño sincera. 
Hay psicólogos que afirman que los sentimientos alimentan la autoestima de las personas; el psiquiatra y psicólogo John Bowlby, a través de las investigaciones que realizó en diferentes orfanatos de Inglaterra a mediados del S.XX, concluyó que el cariño que recibe un bebé en sus primeros meses de vida determinará el resto de sus relaciones futuras. 
Dentro de la dinámica familiar es urgente que quienes ejercen el liderazgo, otorguen la importancia del caso al cultivo de los valores morales en los menores, para sembrar en los corazones de los niños y los jóvenes la semilla de los buenos sentimientos; recordemos que la enseñanza que deja huella no es la que se desarrolla de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón. 
Si bien son importantes los conocimientos, también son valiosos los buenos sentimientos; de ahí que sea protagónico el desempeño de los padres o tutores, forjando de manera primigenia las actitudes y costumbres de los niños, sobe todo de aquellos cuya edad no les permite distinguir claramente entre lo bueno y lo malo. 
Razonamiento, reflexión, equilibrio emocional y autoconocimiento deberían ser temas medulares del proceso educativo a nivel familiar, para que, juntamente con la educación escolarizada se construya un individuo consciente de si mismo y en sintonía con su entorno natural y social.  
Debe entenderse que la educación es una forma de prolongar el amor que ha permitido traer a la vida a los hijos, no en balde, se habla del “Pan del saber”, pero esta formación debe ir acompañada de una orientación en donde se instruya a dominar inteligentemente las emociones negativas como la ira o el enfado; tristemente sucede lo contrario, cuando un niño o joven se enfada, se les castiga como respuesta 
La reacción del adulto lo que provoca, es que el menor oculte y no comparta ciertas emociones, provocándose un entorpecimiento en la confianza del niño, haciendo migrar este sentir hacia un lado oculto o hacia personas o amigos que no precisamente proponen soluciones, sino por el contrario terminan desorientando al menor. 
Pero, por que se habla de “corazón” como centro de emociones; la respuesta es, porque es aquí donde anidan sentimientos como el amor y la ternura y del cual brotan las más claras emociones en el ser humano. Fomentemos un acercamiento con nuestros hijos para estimular el lado positivo de su formación. Si el padre o madre como tal no puede llegar a conocer a sus hijos, como alguien puede llegar a superarlo.  
Poder cautivar la atención de los hijos y responder a sus inquietudes y cuestionamientos, son parte integrantes y fundamentales de comunicación familiar; aconsejable realizar la correcciones en privado y delante de otras personas (aunque estas sean familiares); debemos elogiar, cuando se merezca, las acciones positivas realizadas; no juzgar sin antes escuchar previamente las explicaciones; educar en positivo, evitar el uso excesivo del “NO”; predicar con el ejemplo; inyectar optimismo y emoción en las conversaciones. 
Estamos completamente convencidos que el impacto de una educación con el corazón se reflejará en una estabilidad emocional del niño y joven en el hogar, para que pueda enfrentar con argumentos sólidos los retos de una sociedad convulsionada y agobiada por el inconformismo y la insatisfacción. Finalmente deseamos que en cada núcleo familiar prevalezca el diálogo para que florezca la calidad en las relaciones sobre las bases del cariño sincero.

miércoles, 1 de agosto de 2018

LA AUTORREGULACIÓN




La autorregulación como proceso se refiere a la capacidad de reconstruir y redireccionar los comportamientos y sentimientos hacia formas más saludables y efectivas para la adaptación al mundo. Implica tomar conciencia y decidir de forma responsable generar cambios para lograr y una conducta eficaz y asertiva y con ello la adaptación al entorno.
El hombre por naturaleza ha desarrollado mecanismos de autodirección, respondiendo a sus propias acciones; sin lugar a dudas la autorregulación se relaciona con los pensamientos, sentimientos y actos generados por uno mismo y que están orientados sistemáticamente a la consecución de una meta.
La autorregulación exige que a las personas se impongan metas, propósitos y realicen acciones que permitan garantizar el éxito, esto incluye el procesamiento de información para poder darle solución a problemas y retos del día a día.
Resulta valioso el conocimiento personal acerca de las propias capacidades, intereses y actitudes, respetando las diferencias individuales, en este sentido, no podemos abstraernos de una realidad: no todos tenemos las mismas habilidades para poder aprender algo nuevo, de ahí la importancia de cuestionarse si se dispone de suficiente información para lo que hay que hacer, cuando hay que hacer y cómo hay que hacer.
Por ello es importante que la persona conozca sus limitaciones, cuestionándose qué le cuesta y cual es el camino para ejecutar una actividad.
Vale la pena mencionar que la autorregulación incluye una serie de estrategias positivas que estimulen nuestras capacidades y nos acerquen a una meta previamente establecida; el desarrollo socio emocional y efectivo se ve estimulado si desde niños somos autorregulados.
Veamos los conceptos y temas que se relacionan con la autorregulación.

  • ·         Capacidad de adaptarse a los cambios.
  • ·         Establecimiento de horarios y lugar de estudio.
  • ·         Acercamiento con la realidad.
  • ·         Nivel de responsabilidad ante los compromisos.
  • ·         Conocimiento de nuestras limitaciones.
  • ·         Administración inteligente del tiempo.
  • ·         Evitar la procrastinación.

La capacidad e “Aprender a aprender” esta vinculada a la autorregulación ya que se facilitan procesos de entendimiento, por cuanto se aprovecha los niveles de esfuerzo y la disposición de herramientas que facilitan el procesamiento de la información para convertirlo en conocimiento.
Para finalizar, la habilidad en le manejo de las emociones y los sentimientos también constituye una parte de la autorregulación, ya que la persona se vuelve más flexible, controlando las reacciones ante eventos, situaciones o problemas que se le plantean en la vida diaria.
La tolerancia a la frustración, la resiliencia y la adaptación social son factores externos que inciden en la autorregulación emocional y en el manejo efectivo del estrés personal. Cada vez más se acentúa la necesidad que tiene la sociedad que los individuos sean equilibrados emocionalmente, reducir las hostilidades y fortalecer el trabajo colaborativo

viernes, 15 de junio de 2018

MUNDIAL DE FUTBOL: 11 VALORES QUE NOS PUEDE ENSEÑAR ESTA CITA DEPORTIVA




El deporte representa un concepto más amplio que una simple actividad física, su práctica permite llevar ejercitar valores que conforman el juego limpio. Ahora que ha iniciado esta justa deportiva  seremos testigos de una cita que hará recordar estos elementos, este magno evento es l Mundial de Futbol Rusia 2018, esta competencia es uno de los eventos mas mediáticos de todo el orbe, siendo fuente de educación para los niños y jóvenes.

Según la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol, UEFA, y la Federación Internacional de Futbol Asociado, FIFA, reconocen 11 valores que transmite el Futbol, siendo una excelente oportunidad de apropiarse de los aspectos más importantes del mismo.

1.       El deporte por encima de todo. Estamos ante una cita deportiva, una ocasión para demostrar el esfuerzo y la dedicación y que debiera servir para demostrar la valía. Aunque muchas veces el fútbol pueda dar la imagen de un negocio que hace famosos a desconocidos, la realidad es muy distinta.

2.       Salud. Como cada deporte, el fútbol es sinónimo de un estilo de vida saludable. Aquellas familias que vean el Mundial deben animar a sus hijos a no quedarse en el sofá tras la conclusión de los partidos si no a bajar a la calle y jugar a esta actividad que tanto les apasiona.

3.       El apretón de manos. Aunque sean dos equipos que se enfrentan, lo hacen respetando unas normas. El apretón de manos al inicio del encuentro simboliza el reconocimiento entre los rivales y que se debe mantener en todo momento.

4.       Juego limpio. A todo el mundo le gusta ganar, para ello los profesionales se esfuerzan cada día para dar su mejor nivel. Recurrir a tretas y amaños es el camino fácil y con peores consecuencias. Esto debe ser trasladado al día a día de los más pequeños y hacerles ver que para alcanzar cualquier meta deben darlo todo y respetar las normas establecidas.

5.       Trabajo en equipo. Desde el portero hasta el delantero, todos tienen su función dentro del equipo, incluso algunos jugadores con un papel menos visible como los centrocampistas que distribuyen el balón. En la vida real los pequeños deben aprender cuál es su valía y darla cuando trabajen con otros, entender que son un engranaje que puede combinarse con otros para lograr grandes objetivos.
6.       El valor del esfuerzo. Llegar al Mundial no es algo fácil. Muchos equipos se han quedado por el camino y sólo alcanzan esta cita los mejores, aquellos que lo han dado todo. Los niños deben aprender la importancia de esforzarse por conseguir sus metas.

7.       Responsabilidad. Cada miembro del equipo tiene una responsabilidad, es importante que los 11 jugadores rindan al máximo ya que de otro modo un compañero tendrá que descuidar sus funciones para apoyar su posición. En casa es igual, los niños tienen que hacerse cargo de sus tareas y evitar que su falta de desempeño altere el funcionamiento del resto. 

8.       Humildad. "No hay rival pequeño", aunque suene a tópico, es una de las grandes frases que se repiten en este deporte y no es para menos. Al saltar al campo hay que recordar ser humilde y respetar al rival, se ha esforzado tanto como el resto del equipo. 

9.       Aprender de los errores. La derrota es amarga y desilusiona, pero, aunque la tristeza pueda inundar después de tanto esfuerzo, estos momentos deben servir de reflexión. ¿Qué se puede mejorar para la próxima ocasión? ¿Qué ha podido fallar? El fracaso es una lección de la que se debe aprender mucho. 

-    Ser agradecidos. Llegar al Mundial no es un camino fácil, el hecho de participar en este evento tan importante es suficiente para muchos jugadores. Hay que aprender a dar gracias por lo bueno, aunque siempre hay margen de mejora, se debe ser consciente de lo que se tiene y la dicha que supone este presente. 

2.    Amistad. Como un equipo que trabaja de forma conjunta, los lazos que se crean entre los miembros de este pueden dar lugar a grandes amistades.
Vale la pena rescatar estos valores y reflexionarlos con nuestros hijos para formar de ellos en un futuro personas responsables.